martes, 15 de marzo de 2011

Regreso

Por fin salí de ese maldito aeropuerto, repleto de gente que no conozco ni me tomaría las más mínima molestia de conocer. Mi familia al final del la zona de llegadas esperándonos alegres y muy entusiastas haciéndonos señas con las manos para poder verlos, mi madre rápidamente los diferencia y va hacia ellos dejándome con todas las cosas; yo en cambio arrastrando las maletas llego con mucho esfuerzo hasta donde estaba mi papá, él retira las cosas de mis brazos y me abraza con todas sus fuerzas :- Al fin llegaste hijita, te extrañe un montón-,-yo también papá y mucho-.
Al llegar a la casa mis hermanos apresurados abren nuestras maletas para ver que les hemos traído, yo por el contrario me voy a mi cuarto para al fin descansar en mi cama, nada mejor que estar en casa. Al entrar a mi cuarto veo una caja blanca y alargada, me acerco hasta esta y la abro; dentro habían unos tulipanes hermosos y de color naranja (mi color favorito) y junto con estas había una nota: Claudia, te quiero mucho.Era de mi enamorado, él no pudo ir a recogerme al aeropuerto por lo que sus padres aún no saben nada.


Me emocione mucho al leerla; pero luego comencé a llorar, me dolía desde el fondo de mi corazón, no las podía siquiera sostener, era lo peor no lo podía soportar y no era porque no me gustasen sino porque no las merecía, no merecía nada de él, yo no lo merecía, le malogre la vida y ahora debía asumir las consecuencias.


Mi decisión ya estaba tomada y no me retractaría, terminaría con él. Mientras una relación menos haya durado menor sera el dolor para los dos lados, fue lo que pensé así que me levante de mi cama y deje los tulipanes sobre mi cama sin moverlos y esperaría a que mi empleada se lo llevase a otro lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario