Al llegar a la casa mis hermanos apresurados abren nuestras maletas para ver que les hemos traído, yo por el contrario me voy a mi cuarto para al fin descansar en mi cama, nada mejor que estar en casa. Al entrar a mi cuarto veo una caja blanca y alargada, me acerco hasta esta y la abro; dentro habían unos tulipanes hermosos y de color naranja (mi color favorito) y junto con estas había una nota: Claudia, te quiero mucho.Era de mi enamorado, él no pudo ir a recogerme al aeropuerto por lo que sus padres aún no saben nada.
Me emocione mucho al leerla; pero luego comencé a llorar, me dolía desde el fondo de mi corazón, no las podía siquiera sostener, era lo peor no lo podía soportar y no era porque no me gustasen sino porque no las merecía, no merecía nada de él, yo no lo merecía, le malogre la vida y ahora debía asumir las consecuencias.
Mi decisión ya estaba tomada y no me retractaría, terminaría con él. Mientras una relación menos haya durado menor sera el dolor para los dos lados, fue lo que pensé así que me levante de mi cama y deje los tulipanes sobre mi cama sin moverlos y esperaría a que mi empleada se lo llevase a otro lado.
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