Ya había pasado 1 hora y comenzaba a sentir frío, decidí volver para echarme a dormir cuando sentí una fuerte mirada que estaba detrás mío, volteé lentamente sin intenciones de huir y me encontré con algo, mejor dicho con alguien desconocido.-Disculpa si te asusté- dijo el chico extraño
-No hay problema, solo no lo vuelvas a hacer
-Perdóname
-¿Qué haces tan tarde por aquí?
-Me encanta admirar el océano por las noches, y me escapo de casa para observarlo por lo visto tu también compartes mis gustos.
- La verdad sí
-¿Puedo sentarme contigo?
-Claro...
Fue en ese preciso instante donde todo comenzó, donde nuestras vidas tomaron caminos iguales y donde me dí cuanta que todo en esta vida pasa por algo, cada paso que de siempre va a tener un porqué y un para qué pues todo en esta vida esta enlazado a algo más grande que nosotros fuera de nuestro entendimiento pero que a la vez es lo más simple de todo, el destino.